Sí, lo se. Este juego es ya muy viejuno. Y tanto, como que salió en 1999 para la Play Station original.
Pero desde que lo jugué por primera vez se convirtió en uno de mis juegos favoritos. Y ahora, con la PS3 en mi poder, no me he puesto a jugar al GTA IV ni al Metal Gear Solid 4, no, me he puesto jugar al Final Fantasy VIII.
Porque, joder, si los juegos antiguos tienen ya su encanto, si ves este juego, con sus gráfico semi-realistas (bastante avanzados para la época), su buenísima historia (como la de casi todos los FF) y sus siempre entrañables GFs, te gusta, no hay manera de evitarlo.
Sólamente quería dedicar una entrada a este juegazo que, todavía hoy, me sigue gustando. Si no lo habéis probado, hacerlo ahora, y si ya lo habéis jugado, supongo que estaréis de acuerdo conmigo.
Antes de nada, quiero disculparme en nombre de mis compañeros y en el mío propio por el excesivo tiempo que llevamos sin escribir una entrada. De ahora en adelante intentaré (y supongo que también los demás) renovar con más frecuencia.
Y ahora, al tema: como han dicho en un programa de la tele, cuando te hacen un control de alcoholemia, se puede estar
a)sobrio
b)un poco bebido
c)muy bebido
d)completamente borracho
e)como el señor del video a continuación
-Que no, que no quiero más. Bueno, venga, vale, dame un trago
Las procesionarias son un tipo de bicho (creo que orugas o polillas o algo así) llamadas así por su forma de moverse. Lo hacen en fila india, una delante de la otra.
Y claro, esa estrategia puede resultar útil en algunos momentos, pero en caso de accidente, no lo es tanto.
La siguiente foto la hizo un amigo mío en el monte.
Por si no se ve bien, explicaré que la foto muestra una fila entera de procesionarias aplastadas por una rueda de coche.
Esta es la segunda parte (y última, lo prometo) de la historia que relaté hace unos días, sobre la noche en la que buenos y malos momentos se mezclaron hasta llegar a surgir lo que los protagonistas ahora conocen como “La Noche Agridulce”.
También está basada en hechos reales, unos pocos días después de lo acontecido en la otra historia.
Está contada en primera persona aunque no me ocurrió a mí. Ahí va:
-¡Chicos! Son Mel y Forrest. Están subiendo. -Fue lo que nos dijeron mis tíos (padres de mi primo Tom) una tarde, cuando ya no teníamos esperanzas de ir a salir a tomar algo.
Al subir nuestros amigos, Mel, emocionadísima, nos contó que iba a preparar una romántica comida para su novio Francoise (de origen francés) y que había comprado una delicatessen de la categoría de las angulas. No había comprado demasiadas, pero quería que se viera el entusiasmo puesto para lograr una inolvidable comida junto a su pareja.
Este anuncio lo vi en una parada de autobús de Andoain. Parece obra de un niño o de un hoygan. En ambos casos, no llamaría ahí si necesitara una habitación en dicho pueblo.
El mayor atractivo de la historia que voy a relatar a continuación, creo yo, es que está basada en hechos reales. No es una historia de miedo ni nada así, pero aquella noche marcó a todos los presentes.
Está contada en primera persona aunque no me ocurrió a mí. Ahí va:
-Hola!!! -fue la primera palabra que escuché a Mel.
Ella era amiga de mi primo y su amigo, y esta era el día en el que nos presentarían oficialmente, dejando de lado la multitud de veces en las que ambos habìamos oído hablar del otro.
Mel iba sentada en el asiento del copiloto en el coche de Jason, quien conducía. Mi primo Tom y yo acabábamos de subirnos al vehículo con intención de ir a ThreeWaters Comercial Center, un centro comercial cercano al lugar donde nos encontrabamos. Allí, Mel quería comprarse algo de ropa para una fiesta que tendría lugar el día siguiente y a la que, dicho sea de paso, estabamos invitados.
Durante el trayecto a ThreeWaters pude ver lo dicharachera y abierta que Mel parecía, mientras yo, como de costumbre en mis primeros encuentros, me quedaba callado y sonriente. Con el paso de la tarde, Mel y yo fuimos conociéndonos poco a poco, la mayoría de las veces gracias a las bromas o comentarios ingeniosos que ella hacía y a los que yo únicamente respondía con monosílabos o frases excesivamente cortas.
Pues eso. Aquí van alguna de las imagenes más impactantes de la historia (la mayoría de ellas, debido a su crudeza, asi que aviso: ALGUNA DE LAS IMAGENES A CONTINUACIÓN PUEDE DAÑAR TU SENSIBILIDAD.
De todos modos, yo creo que no es para tanto. No se ven imagenes explícitas, sólo pueden resultar crudas por la historia que rodea a las fotos.
No me enrollo más:
12 de Enero de 1960 - Inejiro Asanuma quien trata de protegerse inútilmente en la fotografía, era un connotado político socialista japonés y su asesino tenía tan solo 17 años y se llamaba Otoya Yamaguchi, estudiante y militante radical de la derecha japonesa. Yasushi Nagao, el fotógrafo, gracias a esta toma, fue el primer periodista extranjero en ganar un premio Pulitzer por una fotografía para un periódico.
4 de junio de 1962, base infante de marina de Puerto cabello. Soldado emboscado fatalmente herido por francotiradores, asistido por el parroco Luis Padillo.
Este video es bastante antiguo, así que es probable que ya lo conozcáis. De todos modos, merece la pena. Un chimpancé se mete un dedo en el culo y luego se lo huele. El resultado, en el vídeo